AprendizajeTips para mamá

Diferencias entre las clases en línea y las particulares

Como mamá es común que nos preocupemos por la educación de nuestro hijo, de que siga desarrollando sus habilidades y conocimientos de forma adecuada, por lo que no es de extrañarse que cuando notemos que está teniendo dificultades con algún tema busquemos la manera de ayudarlo con clases o cursos que le permitan entender mejor la materia.

Mientras buscamos las clases particulares muchas veces nos viene la duda ¿será mejor que sean en línea o de forma presencial?

No somos las primera en preguntarnos esto, hace más de una década que surgieron los primeros cursos a distancia, y lo cierto es que existen diferencias que caracterizan a cada modalidad, que tenemos que tener en cuenta. 

Los pros y contras de las clases on line

Dentro de la educación en línea podemos encontrar varias ventajas, entre las más notorias está la flexibilidad de horarios.

Al no tener que tomar en cuenta un desplazamiento, el arreglo de las horas es mucho más sencillo, ya que podemos ocupar un espacio que tengamos entre otras actividades y así agilizar y aprovechar cada hora.

Ligado al punto anterior, la prioridad de elegir al mejor profesor para nuestros peques será su conocimiento, sin importar si él está al otro lado de la ciudad o en otro estado de la República, lo esencial será que nuestro hijo aprenda de la mano de un experto.

Además, las clases en línea son una gran oportunidad para desarrollar habilidades tecnológicas.

Cada vez las plataformas de educación digital incluyen nuevos retos como lo es la gamificación o la inclusión de actividades en realidad aumentada o mixta que ayudan al desarrollo de habilidades nuevas.

Por otro lado, el tomar clases online representa un reto grande, ya que se necesita disciplina y autogestión, pues nuestros hijos pueden encontrar muchos distractores, tanto en línea como físicos. Además, existe la posibilidad de que no le den la importancia necesaria a la clase.

Ventajas y desventajas de las clases presenciales 

Quizá uno de los principales beneficios que ofrecen las clases presenciales es el trato cercano entre nuestro hijo y el profesor, lo que se ve reflejado en el desempeño académico.

El trato cara a cara fomenta la concentración en el tema que se ve dentro de las clases particulares, eliminando la procrastinación y los distractores.

Además, las brechas tecnologías desaparecen, pues el profesor puede hacer uso de todo tipo de materiales didácticos con el fin de que nuestro hijo alcance su objetivo de aprender y mejorar su nivel académico.

Dentro de los contras que podemos encontrar es que las clases particulares presenciales suelen ser más caras y menos flexibles en horarios, ya que se tienen que considerar tiempos de desplazamiento, ya sea del profesor o de nosotros, por lo que la cercanía es un factor que debemos tomar en cuenta a la hora de elegir al maestro.

¿Cuál es mejor para mi hijo?

Sobre cuál de los dos métodos es mejor para el desempeño escolar de nuestro hijo, en realidad no hay una respuesta contundente, ya que depende mucho de las características de neustro pequeño y de los objetivos que quieremos que alcance.

Las clases en línea pueden ser una gran opción para repasar temas que vendrán en un examen en particular o aprender nuevos conocimientos si se tiene una buena disciplina, entrega y dedicación por parte del estudiante.

Por otro lado, si nuestro necesita una guía más estricta o presenta problemas para entender un tema y se distrae muy fácilmente, es probable que le funcionen mejor las clases presenciales.

 

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